Apuesta por ti


No comunicas quién eres. Comunicas quién crees que eres.

Cuando hablas, cuando te mueves, cuando te acercas a los demás para conectar, transmites todos  y cada uno de tus complejos. Regalas un mapa con tus miedos… En tu cara se quedan esculpidas tus penas, tus momentos de enfado, tus instantes de agobio, tu rictus de cansancio y de dolor… En tu gesto encogido se nota que no crees que seas alguien grande, que aspiras a poco porque no te consideras merecedor de más…

Las corazas que te pones para evitar miradas ajenas te alejan del mundo. Ta aíslan de tu objetivo de conectar y comprender y ser comprendido, te hacen parecer más arisco y orgulloso, más huraño e insensible… Los muros que te salvan de las miradas de otros, te dejan solo y evitan que conozcas otras realidades y te mezcles con ellas… Y cuando andas se nota que llevas dentro esa soledad, que estudias cada paso pero no sirve de nada…

Si crees que eres torpe, tus manos, tus pies, tus gestos muestran esa supuesta torpeza.

Si te sientes insignificante, todo tu cuerpo va diciendo que no eres nada, no eres nadie… Pasas desapercibido, te encierras en ti mismo y nadie te ve… Buscas los rincones sin pensar. Bajas la voz, bajas la cabeza, regalas tu dignidad a pedazos… Te conviertes en el hombre invisible porque suplicas mil veces cada día que nadie te mire ni se fije en ti.

Si sientes que no eres hermosa, transmites fealdad. No brillan tus ojos, no te sale la sonrisa que tan bien te queda y te mueves como alguien que se esconde de los demás sin esperanza… Las miradas sin esperanza dejan a quién las mira  vacío por dentro, angustiado, triste… Dan tantas ganas de huir que repelen, acobardan…

Los demás no verán en ti nada que no sientas que eres… Y tú les mirarás y verás lo mismo que hay en ti, porque no podemos ver más allá de nuestros límites (lo que nosotros nos hemos impuesto). No ves lo que no eres, lo que no sientes que eres… Y la belleza que te rodea se te escapa.

Si no te ves, nadie te verá.

Si no te sueñas, nadie te soñará.

Si no crees que mereces ese puesto, nadie creerá que lo merezcas.

Si no te sientes, no te sienten.

Si no muestras lo que realmente eres, no existirás ante el mundo… Y todo ese maravilloso potencial que almacenas y esperas mostrar cuando todo sea perfecto nunca se usará.

La gente ve en ti lo que tú les dices que eres con tu mirada. Con tus ojos cansados o tristes o derrotados o rabiosos… Con tus manos apretadas en forma de puños y tus brazos cruzados para que nadie tenga duda de que estás en pie de guerra y marcas territorio… Con tu tus pies nerviosos, con tu caminar perdido, con tu cuerpo inclinado hacia el suelo… Lo que crees que hay en ti, te guste o no, sea real o fruto de tu angustia por no ser perfecto, es lo que llega a los demás…

Conoce quién eres y comunicarás quién eres.

Apuesta por ti y sabrán que eres la mejor apuesta.

Siente tu poder y todos te tratarán como alguien que tiene ese poder.

Asume que mereces lo mejor y tendrás la cara que tienen las personas que consiguen lo mejor.

Si aspiras a lo grande, múestrate grande. Aumenta de tamaño, expande tu forma y tu brillo.

Levanta la cabeza, mira a los ojos y mantén la mirada, no te arrugues… Hay un hilo que te une al cielo y te hace estar erguido y relajado, nótalo y deja que te lleve sin dejar de fluir… Sé grande y reconoce la grandeza en los demás… Que vean que eres tan humilde como enorme, que a tu lado se sientan enormes y capaces de todo…

Escucha y sueña.

Visualízate siendo quién sueñas.

Nota que eres quién sueñas y vive ese momento con tantas ganas que ya esté hecho.

Conoce tus límites y empújalos cada día un poco más allá. Y cuando mires atrás los veas borrados y superados.

Con los pies en el suelo y la imaginación tocando el cielo.

Confía en ti para que al verte sepan que se puede confiar.

Siéntete libre pera que a tu lado se sientan libres.

Ámate para que sepan que no podrán vulnerar tu dignidad… Nunca lo intentan con los que se aman a sí mismos de verdad.

Decide quién eres y muestra tu valor. Deja de esconderte en una versión de ti mediocre que sólo aspira a no brillar para no molestar, a no dar la nota, a no vivir pasándose de largo.

Sé tú por encima de sus posibilidades. Arriésgate a caer, a hacer lo que ellos consideran el ridículo, a equivocarte y asumir… Arriésgate a mostrar lo que llevas toda la vida ocultando. Hay muchas personas que lo necesitan y lo agradecerán…

No te quedes corto mostrando tu talento porque eso recorta tu vida.

Lo que ven en ti es lo que tú has decidido ser… ¿Eres realmente tú o es sólo una copia asustada? ¿Has llegado a tu máximo esplendor o estás esperando a que todo sea perfecto?

Es justo ahora el momento. Saca de dentro todo ese valor oculto que no te atreves a mostrar porque sientes que no es perfecto… No temas, nuestras imperfecciones son maravillosas y nos hace únicos… Alguien necesita lo que escondes en ti para crecer.

El éxito es de quién asume que no importa fracasar.

Apuesta ahora por tu mejor opción. Apuesta por ti.

 

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