Y tú ¿Qué aportas?


Te digan lo que te digan, no se trata de conseguir más seguidores, se trata de conectar. Es maravilloso que te sigan muchas personas, pero no sirve de nada si no te aportan y no les aportas.

Conseguir muchos “me gusta” en cada post es bueno, pero lo que realmente importa es dejar huella, conseguir que tu mensaje les acompañe y les sirva para algo, que cuando encuentren tus vídeos, tus textos, tus reflexiones en las redes, generes una sonrisa y un reflexión… Que piensen “voy a ver lo que comenta, porque esta persona siempre me hace sentir bien, siempre cuenta algo que me interesa, que me va ayudar a seguir, que me permitirá mejorar mi ánimo, que me recordará que tengo mucho que ofrecer o que sencillamente me ofrecerá un punto de vista distinto que puedo o no compartir”. Contrastar opiniones es genial para estimular la creatividad, muchas veces nos movemos en circuitos cerrados y nos ratificamos a cada momento en nuestras opiniones mirando sólo una parte de la realidad, la que nos es más cercana o no refuta nuestras creencias. Y no hay que temer hacerlo, porque si realmente son sólidas, resistirán. Y siempre podemos encontrar matices o nuevos caminos por los que investigar y crecer.

Por eso, es importante decidir qué aportas ¿Lo sabes? Antes de plantearte si estás genial en esa foto, si se te ven las arrugas, si hoy se te ha ocurrido esa frase ingeniosa con la que piensas impactar (no digo que no tenga que tenerse en cuenta)… No se impacta dejando claro que eres él/la mejor, se impacta diciendo algo que cambia la perspectiva, que abre la mente, que dice algo nuevo, que recuerda algo imprescindible o que quiere poner una reflexión en el aire desde la humildad… Y con la misma humildad de saber que no estás por encima de nadie, que estás a su lado, que te superas a ti mismo…

Los que más aportan son aquellos que a pesar de crecer y triunfar nunca dejan de tener presentes a las personas. Los que siguen planteándose retos, los que son capaces de mirar más allá de su nariz y pensar cómo servir mejor, cómo aportar más, cómo salir un poco más de la burbuja que nos rodea y encontrar nuevas fórmulas…

No se trata de llegar muy alto y mirar a los demás como si fueran lentejas, se trata de llegar lejos y dejar migas de pan para que otros sigan tu camino, si lo necesitan o aprendan algo para construir el suyo, que será mejor, sin duda. Y de lo que tú también podrás aprender.

No se trata de sentar cátedra ni ser el modelo de nada… Se trata de ser un referente … En ganas de aprender. Ir por ahí con hambre de conocer y equivocarse. Mezclarse con otras formas de ver y mantener tu centro…

Quiénes se conocen de verdad no tienen miedo de que nadie ni nada les zarandee. Es más, siempre están dispuestos a replanteárselo todo menos su esencia para renovarse y reinventarse de forma constante… Hay mucho por aprender y se aprende de todos, no hay excepción. Cada persona que se acerca a ti supone un reto. 

Se trata de contactar, no para pedir favores sino para ofrecer talento. Para dejar claro qué te mueve, cuál es tu misión y hasta dónde estás dispuesto a arriesgar para cambiar un poco tu parcela de mundo… Que tienes la actitud necesaria para saber cuándo ponerte delante y cuándo saber que vas detrás.

No se trata de mostrar méritos aunque supongo que eso es una consecuencia de aportar. Se trata de dar a conocer tus sueños, de compartir tu camino y compartir tus inquietudes. Hay espacio para todos, difundir ideas y ayudar a otros no hará que pierdas tu espacio (nada es eterno ni propiedad de nadie), todo lo contrario, reforzará tu capacidad de guiar y liderar.

Tu marca es tu evolución, no tu máscara.

No enamorarán tus intereses sino tus pasiones…

No te preocupes por qué vas a conseguir, piensa en qué puedes aportar.

La pasión es el combustible del éxito. Úsala cada día porque no se acaba si la alimentas con tu esencia.

El éxito es tu propia coherencia, tu equilibrio, tus ganas de ser tú mismo hasta las últimas consecuencias…

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