¿Brillamos?


No hay nada que te ayude a aprender más a comunicarte que llevar un programa de radio durante años. La radio tiene ese magia que te permite contagiar con la voz e imaginar. Yo pasé algunas temporadas ante el micrófono en informativos y moderando tertulias. En el estudio, como a muchos compañeros, me pasó de todo… Improvisar y cometer muchos errores es una gran escuela para convertirse en lo que yo llamo un comunicador.

Hay personas que leen o explican y hay personas que comunican. Comunicar es traspasar barreras y llegar a los demás, emocionar y motivar.

Podría hacer una lista de lo que considero son los atributos de un buen comunicador pero seguro que muchos de los que leéis esto me citaríais los nombres de muchas personas con talento que son grandes oradores que no cumplen con esos requisitos.

Un gran comunicador no es el que tiene un gran aspecto. No es el que no se equivoca al hablar. No es el que se mueve mucho ni poco. No es el que se pone en la postura correcta… Para comunicar hay que sentir lo que dices y confiar en ti mismo. Hay que entusiasmarse y contagiar ese entusiasmo… Ser honesto y mostrar tu verdad.

¿Es innato? ¿se puede aprender?

A comunicar se aprende porque en la vida se aprende de uno mismo, a conocerse las fortalezas y las debilidades y ponerlas a trabajar para ti. ¿o a caso no aprendemos sobre la vida y evolucionamos como personas? Pues va en paralelo.  Por ello, aprender a comunicar es aprender a ser más tú mismo, sacar tu esencia de dentro y perder esos miedos absurdos, aún más, usarlos para crecer como comunicadores y como personas.

Comunicar es sacarse la coraza y brillar. Y eso, lo podemos conseguir todos.

Lo conseguí yo, que en la escuela estaba el última fila, titubeaba y me escondía, moría de vergüenza y siempre me sentía ridícula… Y acabé presentando un programa diario en directo en televisión, moderando debates con personas destacadas de la  actualidad política y grandes oradores… Y ¿sabéis qué? Funcionaba porque me saqué la coraza y disfruté mucho.

Tú también puedes disfrutar, fluir, dejarte llevar. Cuando lo consigues, conectas con tu público, sea quién sea, y te conviertes en un buen comunicador.

Anuncios